UNIPUTUMAYO : cuando el «0,0» deja de ser una nota y se convierte en una alerta institucional

Por: *Alexander Africano

La nueva administración de la Uniputumayo debe tomar cartas en el asunto. No puede mirar hacia otro lado frente a una preocupación que ya no es un rumor de pasillo, sino una alerta que empieza a sentirse entre estudiantes de semestres avanzados: ó , , ó , ó .

Eso, en educación superior, es inconcebible.

Una cosa es la exigencia académica, necesaria y saludable. Otra muy distinta es convertir la evaluación en una barrera, en un castigo o en un mecanismo de desgaste emocional contra el estudiante. La universidad no puede formar profesionales desde el miedo, la frustración o la sensación de abandono institucional.

Según testimonios de estudiantes, el cambio en los porcentajes de evaluación —60% seguimientos y 40% parcial— habría terminado, en algunas asignaturas, convertido en una doble carga: talleres, quices y parciales manejados como si todo fuera examen final. Peor aún, hay denuncias sobre calificaciones de cero en talleres y quices, sin una explicación pedagógica suficiente, sin retroalimentación clara y sin oportunidades razonables de mejora.

Y aquí hay que decirlo con firmeza:

í .

Cuando un estudiante pierde, puede haber responsabilidad del estudiante. Pero cuando varios estudiantes reprueban masivamente, cuando un curso completo queda con notas por debajo de 1.0, la pregunta ya no puede ser únicamente qué hicieron mal los alumnos. La pregunta seria es otra: ¿qué está pasando con la metodología, la evaluación y el acompañamiento docente?

í . á é . La universidad tiene el deber de garantizar calidad, debido proceso académico, bienestar estudiantil y mecanismos reales de revisión cuando se presentan situaciones que afectan la permanencia de los estudiantes.

, á , ó ó , á . Eso no es un asunto menor. La permanencia universitaria no depende solamente de matrícula cero o de beneficios económicos. También depende de una cultura institucional que acompañe, escuche, corrija y humanice los procesos educativos.

ú ó ó ó , ó í ó . Esta alerta debe ser asumida con responsabilidad por la nueva administración, no para señalar personas, sino para revisar de manera seria las causas académicas, económicas y psicosociales que pueden estar afectando la permanencia de los estudiantes, especialmente de quienes están próximos a culminar sus carreras.

La nueva rectora, , tiene aquí una oportunidad decisiva: demostrar que la Uniputumayo puede iniciar una etapa distinta, donde el estudiante no sea tratado como una cifra, ni como un problema, sino como la razón de ser de la institución.

. á . Se trata de preguntar con seriedad si existen materias con patrones reiterados de pérdida, si hay docentes con altos niveles de reprobación, si las evaluaciones son proporcionales, si se están explicando las notas, si se están dando asesorías académicas reales y si los conductos regulares están funcionando o simplemente se han convertido en una ruta larga para cansar al estudiante.

ó . , , ñ . Lo responsable no es salir a exponer personas sin debido proceso, pero tampoco es guardar silencio hasta que la situación reviente públicamente.

Por eso, la Uniputumayo debería adoptar medidas inmediatas:

1. Revisión académica urgente de las materias con mayor número de estudiantes reprobados.

2. Auditoría interna de calificaciones, especialmente donde aparezcan notas masivas inferiores a 1.0.

3. Espacios de escucha directa con estudiantes, sin miedo a represalias.

4. Comités de revisión pedagógica, no solo disciplinaria o administrativa.

5. Planes de nivelación y recuperación, especialmente para estudiantes próximos a grado.

6. Acompañamiento psicológico y académico, porque la presión también afecta la salud mental.

7. Evaluación del desempeño docente, no para perseguir, sino para mejorar la calidad educativa.

ú . ó ó . ó . ; í . á , .

La educación superior no puede ser una carrera de obstáculos innecesarios. Debe ser exigente, sí, pero también justa, humana y transformadora.

ó .

Porque cuando un estudiante está a punto de abandonar su carrera por una materia, la institución debe preguntarse si está formando, acompañando o simplemente dejando caer.

é , é . , ó : ó .

*Consejero de Paz – defensor de DDHH

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