$1.519 , 11 , ́ ́
Por: *JAAM
La vigilancia privada en la UniPutumayo es necesaria. Nadie puede negar que una institución pública de educación superior debe proteger sus sedes, estudiantes, docentes, funcionarios, visitantes, laboratorios, equipos e infraestructura. ́ ́ ́ , ́ ́ ́ .

En SECOP aparece el proceso UNIPUTUMAYO-LP-001-2026, una licitación pública para prestar el servicio de vigilancia y seguridad privada en las diferentes sedes de la Institución Universitaria del Putumayo. $ . . . , ́ ́ .
La solicitud de cotización muestra que el servicio proyectado contempla ́ , ́ . La distribución sería: 8 puestos en la sede central de Mocoa, incluyendo la nueva Facultad de Ingenierías; 1 puesto en el Jardín Botánico Tropical Amazónico de Caliyaco; 1 puesto en la Granja Versalles de Sibundoy; y 1 puesto en la subsede de Colón.
Aquí hay una primera pregunta que debe responderse con claridad: ¿ ́ ́ ?
Un puesto de vigilancia 24 horas no lo cubre una sola persona. Requiere turnos, descansos, relevos, recargos nocturnos, dominicales, festivos, vacaciones e incapacidades. Por eso, si se habla de 11 puestos 24/7, lo razonable sería que existan aproximadamente 44 vigilantes como mínimo operativo, y posiblemente entre 49 y 50 personas si se incluyen relevos y novedades del servicio.
El valor también merece explicación. Si se dividen los $1.519.920.214 entre 7 meses, el costo mensual promedio sería cercano a $217 millones. Si ese valor se divide entre los 11 puestos, ́ $ , . Técnicamente esto puede explicarse por salarios, prestaciones, seguridad social, recargos, pólizas, dotación, supervisión, administración y reemplazos. ́ : , , ́ .
Ahora bien, según la imagen conocida del SECOP, aparece también una mínima cuantía UNIPUTUMAYO-MC-016-2026, igualmente , $ . . , ́ ́ . Esa información prende una alerta ciudadana: ́ ́ $ . , ¿ ́ ́ ́ ?
La pregunta no busca señalar sin pruebas. Busca prevenir. Puede tratarse de una medida transitoria para garantizar continuidad del servicio. ́ ́ . ́ , ́ ́ ́ , ́ , , ́ .
Por eso la comunidad universitaria debe preguntar: ́ ́ . ¿ ́ ́ ?, ¿ ́ ?, ¿ ́ ́ ́ ́ ?, ¿ ́ ?, ¿ ?, ¿ ́ ?
También debe revisarse si los puestos aumentaron frente a vigencias anteriores. Si el aumento se justifica por la nueva Facultad de Ingenierías, laboratorios, equipos, flujo de estudiantes o nuevas sedes, que se explique con estudio técnico. Si son necesarios, que se sustenten. Si cuestan más, que se demuestre. La seguridad no puede manejarse por intuición ni por costumbre: debe responder a análisis de riesgo, cobertura real, infraestructura y tecnología.
Y aquí aparece otra pregunta de fondo: ¿ ́ ́ ?
Una sede universitaria con cerramiento débil, incompleto o vulnerable siempre requerirá más vigilancia humana. Si los accesos no están bien controlados, si los perímetros son frágiles, si hay puntos ciegos, si las porterías no tienen condiciones adecuadas y si no existe una estrategia integral de control físico, entonces cada año la respuesta será la misma: más puestos, más vigilantes, más gasto y más contratos.
La vigilancia humana es importante, pero no puede ser la única respuesta. La seguridad institucional debe combinar presencia física, cerramiento, iluminación, cámaras, alarmas, sensores, control de accesos, rondas verificables, botones de pánico, radios, monitoreo y protocolos de reacción.
Además, hay una pregunta que incomoda, pero debe hacerse: ¿ ́ ́ ́ ́ , ́ ́ ́ ?
La UniPutumayo podría convertir su necesidad de seguridad en un proyecto académico, tecnológico e institucional. Podría diseñar, con docentes y estudiantes, un sistema de monitoreo inteligente, control de ingreso, registro digital de novedades, análisis de puntos críticos, cámaras conectadas, tableros de alertas, inventario de bienes sensibles y rondas con trazabilidad. Eso permitiría reducir riesgos, fortalecer capacidades internas y, con el tiempo, evitar que toda la carga recaiga únicamente sobre contratos costosos de vigilancia humana.
No se trata de reemplazar a los vigilantes. Se trata de hacer más eficiente y transparente el servicio. Un vigilante con tecnología trabaja mejor. Una universidad con monitoreo reduce puntos ciegos. Una administración con datos toma mejores decisiones. Y una comunidad con información puede hacer veeduría real.
Por eso, la discusión no debe reducirse a si la vigilancia es necesaria. Claro que lo es. La discusión verdadera es si la UniPutumayo está combinando bien seguridad física, seguridad tecnológica, cerramiento, supervisión contractual y buen trato laboral.
También hay que escuchar a los vigilantes. Si el contrato es alto, los trabajadores deben tener condiciones dignas: pagos oportunos, recargos completos, dotación adecuada, descansos reales, seguridad social, buen trato y estabilidad durante la ejecución. Que hablen los vigilantes, pero con garantías, sin exponerlos ni poner en riesgo su trabajo.
En este proceso hay preguntas que deben tener respuesta pública:
¿ ́ ?
¿ ́ ́?
¿ ́ ́ ?
¿ ́ ́ ?
¿ ́ ́ ?
¿ ́ ́ ́ ?
¿ ́ ́ ?
¿ ́ ́ ́ ̃ ́ ?
La respuesta no debe quedar en rumores. Debe estar en estudios previos, actas de inicio, informes de supervisión, planillas, matriz de turnos, análisis de riesgos y rendición de cuentas.
: el contrato de aseo, mantenimiento y servicios generales también merece atención. Si allí ocurre algo parecido —vencimientos, mínimas cuantías o contratos puente— ya no estaríamos frente a un caso aislado, sino ante una alerta más amplia sobre la planeación administrativa de servicios esenciales.
́ . ́ , ́ . Se defiende con orgullo, pero también con preguntas. Se protege con vigilancia, pero también con tecnología, cerramiento, control ciudadano y buen manejo de los recursos.
. ́ ́ .
*Consejero de Paz – Egresado Uniputumayo