Por: *Alexander Africano
A las declaraciones recientes de la Secretaría de Educación Departamental sobre las dificultades del Programa de Alimentación Escolar en Putumayo, le salió al paso ́ , , con una precisión que cambia el centro del debate: según el Gobierno Nacional, ́ ; , ́.

De acuerdo con el Ministerio de Educación y la UApA, la inversión nacional para ́ $ ‧ $ ‧ , , %. Incluso, entre 2025 y 2026, el aporte nacional habría aumentado cerca del 23,5 %. Por eso, Rivera fue claro al afirmar que es falso decir que el Gobierno Nacional haya desfinanciado el programa en el departamento.
Este cruce de versiones no puede quedarse en una pelea institucional. Aquí lo importante no es quién gana el debate, ́ ̃ , ́ . El PAE no es un favor político ni una bandera de nadie: es una obligación pública y una garantía de permanencia escolar.
Putumayo necesita alrededor de $86.122 millones para sostener el programa en 2026. ́ , ́ , . Si hay plata nacional, como lo afirma la UApA, entonces la discusión debe pasar de la queja a la planeación, de la explicación al cumplimiento.
Hoy el PAE atiende cerca de 55 mil estudiantes, pero la meta de cobertura universal plantea ́ ̃ , ̃ . Eso significa que todavía hay miles de estudiantes esperando ser incluidos, muchos de ellos en zonas rurales, comunidades indígenas y territorios donde la alimentación escolar puede marcar la diferencia entre permanecer en el aula o abandonar la escuela.
También hay una alerta que no puede minimizarse: , . Si hubo retrasos en seguridad social, falta de afiliación en salud o pagos precarios, eso debe corregirse sin dilaciones. No puede haber alimentación escolar digna sobre la precariedad de quienes la hacen posible.
El mensaje debe ser claro: ́ ́ . La Nación debe cumplir con los giros, el departamento debe planear y ejecutar a tiempo, los operadores deben responder con calidad, y la ciudadanía debe vigilar.
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*Consejero de Paz
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