
Por: *Alexander Africano
La capital putumayense vivió en menos de un día dos hechos de alto impacto que confirman la fragilidad de la seguridad local y la .
La noche del viernes 8 de agosto, hacia las 9:00 p.m., en el barrio Las Vegas, fue asesinado Kevin Alejandro Peñaloza Martínez, de unos 30 años, comerciante y, según versiones, estudiante de la Institución Universitaria del Putumayo (antes ITP). Testigos afirman que un vehículo posiblemente un Renault Twingo llegó hasta la residencia donde estaba la víctima, de donde descendió un sujeto que le disparó repetidas veces, causándole la muerte en el acto.
Pese a que tras el crimen se habría activado un plan “candado” por parte de las autoridades, pareciera que este no se extendió lo suficiente. Apenas unas horas después, alrededor de las 4:30 a.m. del sábado, en la Avenida de los Estudiantes (Avenida ITP), ́ , . Pese a que con valor la víctima intenta perseguir a los agresores en medio del llanto y gritos de auxilio, estos huyeron.
El hecho quedó registrado en video gracias a una cámara de seguridad instalada por los mismos residentes del sector, quienes, ante la ́ , han optado por implementar sistemas tecnológicos para protegerse. En una segunda toma del video se observa con mayor claridad la agresión y la huida de los responsables.
Con este homicidio, ya son por lo menos ̃ , una cifra que, si bien se enmarca en la reducción del 58% en los homicidios registrada en todo el departamento del Putumayo en comparación con 2024, ́ ́ en la región. Esto evidencia que, aunque hay avances a nivel departamental, las medidas actuales siguen siendo insuficientes para la realidad local.
A ello se suma el ́ ́ , ́ sin que la Policía, ni la Fiscalía, tampoco las Fuerzas Militares se pronunciaran de manera contundente. Mientras tanto, los recursos del Fondo de Seguridad siguen distribuyéndose entre estas instituciones sin garantizar resultados visibles para la protección de los ciudadanos.
Es indispensable que la ́ lidere de manera inmediata la actualización del Plan Integral de Seguridad y Convivencia Ciudadana, incluyendo estrategias de prevención, reacción y seguimiento.
La comunidad de Mocoa exige acciones concretas, coordinación institucional y un compromiso real con la seguridad, que vaya más allá de respuestas momentáneas para convertirse en una política integral y sostenida.
* Consejero de Paz Departamental – Afiliado al CNP